Cuándo convertir texto a línea

14 05 2010

Texto en lineas

Me parece que es el momento de desmentir uno de esos mitos urbanos que se ha quedado en el ambiente como un mal olor. Me refiero al mito de que justo antes de entregar un trabajo en PDF a tu impresor, debes convertir todo el texto a linea. Y cuando digo todo el texto, me refiero a TODO el texto, aunque sea una publicación con cuchicientas mil páginas.

Pues, estoy aquí amigo para decirte, no solamente que eso es una locura, sino francamente, un grave error. La realidad es que NUNCA deberíamos rebajarnos al punto de convertir el texto a línea por falta de confianza en la “tecnología”. Por supuesto, como todo argumento necesitamos pruebas para fundamentarlo. Aquí te cuento algunas buenas razones para NUNCA convertir texto a lineas*.

  1. Al convertir texto a línea degradamos la calidad tipográfica del texto. Según Steve Werner, especialista en la materia, “Los pictogramas (glyphs) son convertidos en gráficos comunes que carecen de la inteligencia que tienen las fuentes para saber cómo imprimir correctamente, o incluso, como lucir en la pantalla de una computadora, particularmente en dispositivos de baja resolución”. De modo que cuando hacemos la referida conversión corremos el riesgo de degradar el diseño considerablemente.
  2. Ciertos atributos y rasgos de la tipografía se pierden al convertir el texto a linea. Estos son aquellos que no son parte de la fuente como tal, pero sí características aplicadas a la fuente por InDesign. Rasgos como subrayados, tachados, viñetas  y/o numeración aplicados con la función del mismo nombre, notas de pie de página, etc…. todos perdidos en el espacio de la ineptitud. No es la mejor sensación cuando llega el trabajo de la imprenta y descubrimos esto.
  3. Perdemos la capacidad para editar el texto y hacer cambios necesarios. Aún si en la tormenta de la producción del documento recordamos guardar una copia con el texto editable, se puede complicar bastante la cosa cuando tenemos varias versiones del mismo documento.
  4. Trabajar con un impresor que demuestra tan abiertamente su ineptitud, deja mucho que desear. No inspira mucha confianza dejar tu duro trabajo en manos de un cavernícola que, tras de no estar al tanto de los adelantos en tecnología, es casi seguro que el equipo que está usando es también prehistórico.

Entonces, ¿cuál es la mejor solución para preparar un documento antes de entregar a tu agencia de servicios favorita?

  1. Utiliza fuentes que permitan incrustarse en el PDF (las que no lo hacen, te lo dirán)
  2. Asegúrate que al momento de exportar el documento a PDF, permitas que InDesign incruste las fuentes (esta es la opción por defecto).
  3. De ser posible, utiliza fuentes de tipo OpenType. Esto te dará la seguridad de que la fuente que uses tenga la tecnología más avanzada y con más opciones.

Así que la próxima vez que tu impresor te diga esta barbaridad de la que hemos estado hablando, tienes razones de sobra para correr en la dirección opuesta.

*Este argumento no se refiere a la ocasiones en que convertimos una palabra o línea de texto a linea, simplemente para manipular los caracteres individualmente para explorar posibilidades de diseño. Se refiere a la conversión indiscriminada de TODO el texto de un documento o una publicación, sencillamente porque la imprenta nos dice que es la única manera de evitar problemas de impresión.


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